jueves, 29 de noviembre de 2012

Mi pequeño R.

                                                                      Valencia - Julio de 2012


       Mi pequeño R. todavía no lo sabes, pero tú eres el que cierra el círculo de los cuatro. Como si de pilares se tratase, el que tú representas es fundamental para el perfecto desarrollo de los otros tres.
No sé si alguien lo duda. Yo estoy convencido de que de nuestros hijos debemos  aprender a reconocer nuestra infancia, para así tratar de entender sus inquietudes, sus problemas y sobre todo, aprender a ser buenos guías en su andadura. Quizás lo más hermoso de este  intercambio, sea el reconocer en ellos las virtudes de tu compañera/o, esas cosas, detalles que hacen que después de 21 años sigas estando enamorado como la primera vez. Quizás la magia de los hijos/as radique justamente ahí.
Si observas detenidamente, verás que su forma de actuar, pensar, es cual alquimia producto de nuestra unión. Los científicos lo llaman genética… yo lo llamo Magia. “Veracidad maravillante de algunos efectos que no requiere necesariamente de averiguar causas”.
La fuerte y marcada personalidad que tienes, el empeño y espíritu de sacrificio que con pequeñas, pero grandes acciones muestras, son un valor que bien aprovechado hará de ti un gran tipo. Ahora bien, recuerda que de G., tu hermano, tendrás muchas cosas que aprender, su condescendencia bien entendida, es un valor del que deberías empaparte.

martes, 6 de noviembre de 2012

Regar sobre mojado





En ocasiones especiales, considero que se debe actuar de una manera especial. No se me ocurre otra más que la de escribir de un modo personal mi opinión y consideración para con una persona (que bien podrían ser tres).
El tipo en cuestión es de esos “locos”, “suicidas”, que dedican su tiempo libre a arreglar el mundo por el módico precio del desprecio de alguno de sus compañeros, y por supuesto el de alguno de sus superiores. A lo largo de la historia, infinidad de hombres y mujeres son ejemplo de entrega hacia los demás con el único objetivo de hacer que seamos algo más dignos del entorno que nos rodea.
X, que es mucho más que un número, engloba muchos y muy variados conceptos que hacen de él, alguien muy especial, quizás un referente. Mi admiración viene dada por la sencillez de sus actos, por su entrega a los demás y sobre todo, por la infinita humanidad con la que afronta las situaciones más complicadas. No se me escapa que en su afán por buscar justicia y dignidad para con sus compañeros ha puesto en riesgo su salud en más de una ocasión. Esto nos lo dice todo de su talante.
Ver desde la barrera como unos lo entregan todo a cambio de nada, mientras que otros nos beneficiamos de ello, me causa cierta sensación repugnante.
Quiero que guardes estos pensamientos, sobre todo con una finalidad, que tus hijos, que tus seres queridos, a esos a los que hurtas su tiempo para dedicárnoslo a nosotros, sepan que admiro tu entrega y sacrificio.