domingo, 27 de noviembre de 2011

Ria do Burgo



Abre las puertas de la percepción, usa el poder de tu imaginación, aunque no puedas mirar hacia el sol, sabes que sigue brillando por ti. Piensa en las cosas que te hacen sentir, cada segundo, vivir, escapar este momento y la gente al pasar, sientes por dentro que todo se va.
Slipping Away (Moby)

domingo, 20 de noviembre de 2011


…crecía y decrecía como  la luna; pero en las fases altas, cuando pintaba y el cuadro respondía a mis expectativas, me identificaba de tal modo con él, que olvidaba la hora que era, dónde estaba, incluso quién era yo. En alguna ocasión me sucedió no darme cuenta de que existía, hasta que anocheció y dejé de distinguir los colores. En tales casos se producía como un despertar, un parpadeo incrédulo, un descenso de las nubes. Permanecía un rato inmóvil. Al cabo, encendía la luz, me frotaba los ojos y me recreaba en mi propia obra. La veía como nueva, como si fuera de otro, como en una exposición en la que acabara de entrar. Yo mismo ignoraba cómo había solventado las dificultades que ahora veía resueltas en el cuadro. Me asombraba de mi propia maestría. Tan ajeno me sentía, que de estas obras solía decir que las habían pintado los ángeles, que mi mano sólo había servido de instrumento. Ella antes de entrar en el estudio, atisbaba por la rendija de la puerta y, si me veía en pleno transporte, arrobado, bajaba y comía con los chicos, sin esperarme. A la noche, cuando me veía aparecer como un sonámbulo, me preguntaba: Bajaron los ángeles, ¿verdad? Yo asentía: Vamos a ver el cuadro.
Miguel Delibes (Señora de rojo sobre fondo gris)

viernes, 18 de noviembre de 2011

Pasión




La fuerza con la que estos hombres golpean sus tambores, es la que yo quiero para luchar contra la adversidad, la que yo pido para que mis pequeños sean valientes. La fuerza que transmiten estos hombres es la plasticidad de que todo se puede conseguir. La venda en la mano de uno de ellos, es el tributo de un sufrimiento contenido, tras horas de golpear su tambor.
Es algo especial… es un ritmo que te hace avanzar, sentir, vibrar. A cada golpe una historia, un motivo para seguir y así uno tras otro con un ritmo brutal, es una especie de redención. La cara de estos hombres y los que con ellos estaban, son el estandarte de la pasión, guerreros del ritmo atronador.
No están solos, formaban parte de un grupo cuantioso, era verano y estábamos en Portugal, concretamente en Vilanova de Cerveira. Adoro Vilanova: sus calles, sus gentes… adoro Portugal.

Desafío desde lo alto de una piña.



Un clásico de estas fechas, son las setas que decoran nuestros campos y montes. Esta pequeñina, habita na Serra de Forgoselo, en la localidad de As Neves (A Coruña).  Mágico lugar, que descubrí gracias a las carreras de orientación.  

lunes, 14 de noviembre de 2011


Objeto civico que me aporta libertad


 
Como muchas otras cosas en la vida, la técnica y destreza nos resultan útiles para dominar determinadas materias que hasta ese momento desconocíamos, transcurrido un tiempo, te das cuenta que lo realmente importante, ocurre cuando se es capaz de ir más allá, lo que marca realmente la diferencia no es el manejo y dominio de la técnica.           
La sensibilidad con la que percibimos lo que nos rodea, es lo que realmente marca la diferencia. Nuestras manos, se tornan en meras transmisoras de la magia creativa, da igual que sea una acuarela o un trozo de piedra, una flauta o un violín. Lo realmente importante, es que lo que ves te haga sentir, que no te deje indiferente, ni a ti, ni a los demás.
Yo trato de buscar ese “algo”, que me haga fluir la magia creativa. Es una lucha constante contra uno mismo, en busca de esa luz perfecta, ese amanecer…, ese reflejo, esa pasión.
Desgraciadamente el hecho de buscarlo no es intrínseco con haberlo encontrado.